La vida es un helecho de rosas color arcoiris. Es roja, amarilla, naranja, verde, azul, violeta y añil; se descompone igual que el arcoiris según las frecuencias de luz, de nuestra luz que puede ser tan potente que iluminaría un estadio completo, tenue o intermitente y viajar en el vaivén de nuestras dificultades a lo largo de la vida y en el transcurrir de las etapas desde que aprendemos hacer cola para recibir la torta en los cumpleaños hasta que dejamos de hacerla por miedo a la estigma y el rechazo.
La cola de la ventanilla número 7 es la que Faustino nunca quiere hacer, no por lo extenuante que pueda resultar hacerla, como él siempre nos quiere hacer creer sino por el temor que le infringe el estar frente al cartelito rojo, el de las tres imágenes: la mujer gestante, el hombre minusválido y el hombre con bastón, y es que precisamente es este último es el que le hace recordar que ya pisa las siete décadas y que su cabello hace mucho pintó de blanco y es que claro, podría hacer la otra cola, la de "la gente normal" como él dice pero siempre habrá un 'oportuno guardia' que lo invitará a la cola del cartelito rojo. "A la ventanilla 7, tío" replicará el guachimán.
Y sí, tío es el término más usual para los peruanos cuando de referirse a un ADULTO con todas sus letras y en mayúscula se trata, al hombre sabio que imprimió con tinta indeleble en su descendencia una incomparable herencia moral y un enorme legado de lucha por el desarrollo de su patria."Claro-reafirma con total lucidez-los mayores de 60 años peruanos no somos los mismos de la China que tienen un poder adquisitivo mayor al billón de yuanes, los peruanos sólo vivimos de los 500 soles de pensión que recibimos después de hacer una cola de cinco metros de largo, nada más que de migajas"
Mientras lo escucho, veo su ceño fruncido, como cuando reniega porque no ganó el equipo de sus amores y asiento con mi cabeza porque claro, todo lo que dice es cierto, en nuestra sociedad los 'abuelitos' sólo son parte de los chistes de los cómicos ambulantes o los mejor 'puestos' parte de los comerciales de pegamento de dentaduras; los estudios para mejorar nuestra calidad de vida sólo se centran en personas jóvenes o maduras, pues los mayores de 60, ya no cumplen más sino menos años.
Escucharlo me desalienta, porque si bien me falta mucho para las siete décadas, sé que Marian ayudará a que yo llegue a ellas y entonces ¿me tratarán con la misma crudeza? Pienso, en que algo deberíamos hacer la 'nueva sangre' de hoy para otorgar la misma importancia EN VIDA al hombre que siempre representará un referente de sabiduría en nuestras vidas que al 'chibolo' de 20 que se cree 'bacán' porque sabe crear páginas web. Faustino sonríe y me dice irónicamente "ligero equipaje para tan largo viaje" y yo respondo "más allá del sol habrá un lugar donde el sol cada mañana brille más" Mientras que recordamos a Nino Bravo, tras un beso, una flor, un te quiero, una caricia y un adiós.
viernes, 27 de enero de 2012
martes, 24 de enero de 2012
Imágenes pre-diseñadas
La casa que habitamos puede estar casi siempre hecha un desastre; nos puede faltar alimento y traer así el alma medio muerta; agua, y llevar con nosotros una sed inmensa de ilusiones; sentirnos inútiles y quizá nos falte trabajo; sentir gélido el rededor y puede ser signo tal vez de lo intolerable que se puede haber vuelto nuestra vida de pareja, de hijos, de padres, de primos, en fin... pero aún siendo la persona más deshecha del planeta aparece una pequeña luz que le da un giro a nuestra vida y le da sintonía, la FM vuelve y nos contentamos con un poquito de agua, un tanto de leña para hacer fuego y hasta con unas cuántas palabras de aliento que dejan de ser ellas para convertirse en alimento y es ese alimento el que intenta fungir de motor en nuestra vida y nos hace sabedores de lo importantes que somos para "el normal funcionamiento de la sociedad" y nos convierte en esas imágenes pre-diseñadas del Office que sólo pugnan por hacer sentir bien al resto, son los moldes en los que medio mundo quiere y debe encajar, pero que hay de esa casa desastrosa que sólo satisfació un poquito de sus necesidades para coger fuerzas y seguir adelante; la realidad es que al acabársele las municiones volverá a sentir hambre, frío, sed y todo tipo de carencias. ¿Quién deja de pensar en que somos modelos perfectos y concentra su atención en nuestro desorden interior? Absolutamente nadie, y entonces si nadie lo hace que haces sentado frente al computador ahora. En realidad, quizá Marian se acuerda de nuestras penas y trata de orientarla en pos de que algún día encuentres la cima de la felicidad, la tuya, no la del resto. ¿Quieres ser feliz o sólo una imagen pre-diseñada del Office? ... Arregla tu casa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)